domingo, 27 de noviembre de 2016

En Suiza inventaron un chip que les regresará a las personas paralizadas la capacidad de caminar

Hace poco los científicos inventaron un dispositivo que les ayudará a las personas paralizadas a volver a caminar y llevar una vida plena nuevamente.
A nosotros en Genial.guru este invento nos impactó y queremos que todo el mundo sepa acerca de este diminuto dispositivo que cambiará los destinos de muchas personas.
El invento se llama "interfaz de médula" y es un implante diminuto que tiene dos chips. La interfaz fue inventada por científicios de la Escuela Federal Politécnica de Lausana (EPFL) en Suiza. Con su ayuda los expertos lograron restablecer la habilidad de los monos paralizados de caminar e incluso correr 2 semanas después de la lesión.

¿Cómo funciona?

Cualquier movimiento que se realiza es un impulso nervioso. Cuando queremos ponernos de pie, nuestro cerebro envía una señal a través de la médula espinal hacia los músculos, y ellos, a su vez, nos ponen de pie.
La parálisis es el resultado de un trauma de la médula espinal y los nervios. Esto no significa que las señales no puedan ser transmitidas del cerebro al resto del cuerpo (por ejemplo, a las piernas). Cuanto más alta se ubique la lesión en la columna, más amplia es la parálisis.
En la investigación con los monos fue usado un dispositivo cuya interfaz contiene dos chips. El primero se ubicaba en la parte motora del cerebro, justo donde se toman las decisiones sobre el movimiento.
En las personas paralizadas, el cerebro sigue enviando señales hacia los músculos pero aquellas nunca llegan. Es como si alguien hubiera cortado el cable que lleva del enchufe a tu televisor. El cable aún tendría corriente eléctrica, pero nunca llegaría a la televisión.
El primer chip sirve como receptor de estas señales y las envía por una red inalámbrica al segundo, el cual se ubica en el área de la lesión, es decir, ahí donde la señal no pasa debido a la lesión. La señal de un chip a otro pasa a través de una computadora que la codifica y la envía a los nervios. Esta interfaz restablece el trabajo del sistema nervioso y la transmisión de una señal nerviosa, lo cual regresa la capacidad de moverse.
Los investigadores dicen que el nuevo invento será mucho más barato que las construcciones que se usan hoy en día. "Estamos esperando con emoción cuando el resultado de nuestro trabajo pueda probarse en miles de personas que han pasado por un accidente que les quitó la capacidad de ser físicamente activas", dicen los científicos de EPFL.


jueves, 11 de agosto de 2016

Científicos descubren el código genético para regenerar extremidades


La regeneración de las partes del cuerpo ha fascinado a los científicos desde los tiempos de Aristóteles. Por su parte, la ciencia-ficción ha imaginado personas mutantes con la capacidad de regenerar sus extremidades. Y es que, si somos capaces de que nos vuelvan a crecer las uñas, el piel, el pelo o los tejidos cuando son dañados, ¿por qué no sucede lo mismo con brazos y piernas?
Un equipo de científicos del Laboratorio de Biología MDI en Estados Unidos está trabajando en la identificación del código genético que controla la regeneración de las extremidades. Para ello, están analizando el ADN de animales como el axolote mexicano, una salamandra que tiene la capacidad de volver a crear diversas partes del cuerpo en caso de perderlas.
El objetivo es el de averiguar el funcionamiento de los mecanismos de regeneración para de este modo poder activarlos en las personas "La regeneración de extremidades en los seres humanos puede sonar a ciencia-ficción, pero está dentro de lo posible", afirma Voot P. Yin, uno de los autores del estudio.
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En el proyecto, los investigadores han identificado los reguladores genéticos responsables de la regeneración de extremidades comunes en tres especies. Además del axolote, también están presentes en el pez cebra originario de La India, y en el pez bichir de África. Cuando estos animales pierden un miembro, forman lo que se conoce como blastema, que es una masa de células desdiferenciadas que se encargan del proceso de proliferación celular y de la rediferenciación de nuestras estructuras. 
Estas tres especies divergieron en el árbol evolutivo hace unos 420 millones de años, un hecho que sugiere que la regeneración no es un mecanismo específico para especies individuales. Por tanto, la regeneración de miembros podría ser posible también en otros animales. "No esperábamos que los patrones de expresión genética fueran a ser muy diferentes en las tres especies, pero nos sorprendió ver que era consistentemente el mismo", asegura Benajmin L. King, uno de los autores del estudio.
El haber identificado la firma genética para la regeneración de las extremidades sugiere que la naturaleza ha creado un "manual de instrucciones" genéticas comunes que rigen esta capacidad, de forma que puede manifestarse del mismo modo en otros animales, incluidos los seres humanos. 
Además de la regeneración, los avances que se han realizado en este estudio también permitirán hacer mejoras en la cicatrización de las heridas y los tejidos, ya que los mecanismos para este tipo de reparación celular son muy similares. Otra aplicación potencial es el desarrollo de dispositivos protésicos más sofisticados, que tengan la capacidad de interactuar con los nervios y permitir un control mayor. 

martes, 19 de abril de 2016

Científicos crean músculo artificial que puede sanarse a sí mismo

Además el polímero se estira a dimensiones irreales. Pronto será imposible distinguir un robot de un humano.

Un grupo de investigadores de la Universidad de Stanford ha logrado crear un nuevo polímero de piel sintética, capaz de estirarse y autorecuperarse ante incidentes que alteren su estructura, justo como lo hace un músculo natural biológico, lo que supone un importante avance para el futuro de la robótica, el imperio ciborg, el reino replicante y la eventual conquista de las maquinas sobre la humanidad.
Imitar las cualidades de los músculos naturales es uno de los mayores retos presentes de la robótica y la háptica, los compuestos actuales son capaces de emular el comportamiento de estos sistemas mediante la aplicación de cargas eléctricas, pero son extremadamente sensibles y una vez alterada su estructura por una ruptura es muy complicado restituirlos. Hasta ahora.

De acuerdo con un reporte de PhysOrg, el proyecto, liderado por el profesor Zhenan Bao,comenzó con el desarrollo de un elastómero sintético, cuya elasticidad parecía estar dentro del promedio, hasta que decidieron probar el punto de ruptura definitivo del material, para descubrir que una muestra de apenas 2,54 centímetros fue capaz de extenderse hasta los dos metros y medio.

Pero eso no es todo, los investigadores de Stanford también descubrieron que gracias a su proceso de enlace de moléculas, generado durante la formación del polímero y denominado como crosslinking, el material también habría sido dotado con una capacidad extraordinaria para autorecuperarse tras un episodio de alteración, logrando retomar su estructura original sin problemas, incluso a temperaturas tan extremas como los -20°C.

Este polímero está destinado a sustituir a los actuales compuestos utilizados para emular piel y músculos en aplicaciones robóticas y prostéticas.